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Paralísis facial periferica

Centro de la columna Vertebral : 28 Noviembre, 2014 10:26 am

La parálisis facial periférica es un síndrome agudo con debilidad de la musculatura facial por afectación del nervio facial después del núcleo de este nervio (infranuclear), si el origen es anterior al núcleo (supranuclear), no es parálisis periférica, sino parálisis central.

Es la más frecuente de todas las parálisis de los nervios craneales, puede ser unilateral si afecta únicamente a un lado y en raros casos bilateral. Según su origen puede dividirse en dos grupos:

  • Parálisis facial periférica idiopática o primaria, también llamada parálisis de Bell o parálisis a frigore.
  • Parálisis facial sintomática o secundaria.

Parálisis facial periférica idiopática o parálisis de Bell

La parálisis facial periférica idiopática o primaria, es aquella que tiene comienzo agudo y no tiene causa conocida. Se asociaba con el enfriamiento brusco del rostro, sin embargo, actualmente se atribuye a un proceso inflamatorio en el nervio debido a una infección viral (particularmente de la familia herpes virus) ocasionando la pérdida total o parcial de los movimientos voluntarios, reflejos y automáticos de dichos músculos.

Cada nervio facial controla los músculos de un lado de la cara y transporta impulsos nerviosos a las glándulas lacrimales, las glándulas salivares, y los músculos de un pequeño hueso en el oído medio llamado estribo. El nervio facial también transmite sensaciones del gusto provenientes de la lengua.

Cuando se produce la parálisis de Bell, se interrumpe la función del nervio facial, causando la interrupción de los mensajes que el cerebro le envía a los músculos faciales.

Síntomas

Generalmente afecta a un solo lado de la cara, en casos raros puede afectar simultáneamente a los dos lados. Los síntomas varían entre las personas y fluctúan en gravedad desde una debilidad leve a parálisis total, pueden incluir tics.

Del lado afectado presenta aplanamiento de arrugas frontales, descenso de la ceja, imposibilidad de ocluir el párpado, con epífora o lagrimeo. Cuando se le pide al paciente que cierre los ojos, el globo ocular del lado paralizado se dirige hacia arriba (signo de Bell). El surco nasogeniano se borra, con desviación de la comisura bucal hacia el lado opuesto. Con mayor frecuencia estos síntomas, que generalmente comienzan súbitamente y llegan al máximo en 48 horas, llevan a una distorsión facial significativa.

Otros síntomas pueden comprender dolor o molestias alrededor de la mandíbula y detrás del oído, zumbido en uno o ambos oídos, dolor de cabeza, pérdida del gusto, hipersensibilidad al sonido del lado afectado, deterioro en el habla, mareos y dificultad para comer o beber.

Epidemiología

Se producen aproximadamente 20 casos anuales por cada 100.000 personas. Afecta a hombres y mujeres por igual y puede producirse a cualquier edad, pero es menos común antes de los 6 años de edad y después de los 60 años. Ataca en forma desproporcionada a mujeres embarazadas y a personas que padecen diabetes o enfermedades respiratorias superiores como la gripe.

Tratamiento

No existe una cura o curso estándar de tratamiento para la parálisis de Bell. El factor más importante en el tratamiento es eliminar la fuente del daño nervioso.

La parálisis de Bell afecta a cada individuo en forma diferente. Algunos casos son leves y no necesitan tratamiento ya que generalmente los síntomas remiten por sí solos en 2 semanas. Para otros, el tratamiento puede incluir medicamentos y otras opciones terapéuticas.

Otras terapias que pueden ser útiles para algunos individuos son las técnicas de relajación, acupuntura, estimulación eléctrica, capacitación de biorretroalimentación, y terapia con vitaminas (vitaminas B12, B6 y zinc), que estimulan el crecimiento nervioso.

Parálisis facial secundaria

Se diferencia de la forma idiopática o primaria en que se conoce la causa que la ha provocado. Algunas de las más frecuentes son infecciones por el virus del herpes zóster pura, síndrome de Ramsay Hunt, meningitis, síndrome de Guillain-Barré, sarcoidosis, enfermedad de Lyme, toxoplasmosis; asociada a tumores localizados en el ángulo pontocerebeloso intracraneal, neurinoma del acústico, quiste epidermoide, meningioma del cavum de Meckel, metástasis, y a fracturas del hueso temporal.

También se da por el estrés, ya que se afecta el sistema nervioso central.

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